miércoles, 6 de marzo de 2013

POR FIN...

Lo primero voy a presentarme como es debido: me llamo María y vivo en Asturias.

He titulado el asunto de este email "por fin" porque hace un año que he oído hablar de tí a un compañero y gran amigo del que seguro te acuerdas, coincidimos trabajando, se llama Fernando, es delgado, alto y canoso y es un encanto de persona (muy cariñoso y sensible).

 Te estarás preguntando qué tiene que ver todo esto contigo, ¿verdad? Pues bien, el curso pasado, durante una de nuestras guardias de recreo mantuvimos una charla de estas trascendentales que tanto nos gustan y él me comentó que hacía unos años tú le habías hecho unas alas personalizadas para él y que desde que las tenía, su vida había dado un giro impresionante.

Yo nunca había oído hablar de los Seres Alados, sí de cuestiones de ángeles y esas cosas, pero no de tener tus propias alas. La verdad es que me encantó la idea porque tenemos otra amiga en común a la que le maravillan todas estas cosas y a la que me gustaría regalarle unas alas, le pregunté a Fer cómo podría dar contigo y él me dijo que te había perdido la pista porque te habías marchado de Asturias. Así que... mi gozo en un pozo.

Pues bien, ¡aquí viene lo mejor! Hoy por la mañana  recibo un correo de una conocida con un video sobre una entrevista que te hicieron en un programa de Barcelona.

FLIPÉ CUANDO VI QUE ERAS LA MISMA CHICA DE LA QUE ME HABÍA HABLADO FER
La vida te envía cosas o personas cuando menos te lo esperas.....

lunes, 4 de marzo de 2013

UNA VOZ PARA ABRIR LOS CORAZONES



Mi querida CarmenMalvi !!!
esas alas amigas... luminosas.. sanadoras... vibrantes... como el abrazo aladooooooo que nos UNE :::

Todo mi Amor y mi agradecimiento !!!


Hace unos meses algunos de los Seres Alados me enviaron enlaces, o letras de las canciones de María Villarroya, una cantante cuyas letras hablan de abrir las alas y cuya voz abre corazones y emociona. En ocasiones pone un broche sonoro al final de los cursos de Suzanne Powell, al poco tiempo también a ella le hablaron de mi e hizo el pedido de sus alas,  hace unas semanas se las entregué y ella comparte esta foto de uno de esos maravillosos conciertos.

Os la recomiendo.
 www.mariavillarroya.com/

UN TESTIMONIO DE VALENTIA


Hola queridísima Malvi:

Cuando Áurea me mando tu entrevista que me la escuche de principio a fin, no podía dejar de llorar al oír con la naturalidad que hablabas y las cosas que decías, pues yo las había vivido, yo sentí todo aquello y no pude controlar escribirle un correo para agradecerle que se hubiera acordado de incluirme en el mensaje que trasmitías.

En fin quiero que sepas que por supuesto puedes colgar lo que quieras pues aunque no esté muy bien escrito, me salio del alma, es lo que pienso y te agradezco todo lo que me regalaste aquellos días. 

Me ha emocionado oír la entrevista, pues yo tuve el honor y el placer de sentir el poder de aquellas alas en mi misma. Si, como en su interesante entrevista, a mí me regalo la vida en aquel momento de cambio personal el conoceros y poder sentir, bailar y vibrar con aquellas alas. 
Puede que me asustara aquella experiencia y desaparecí de todo aquello, pero no lo olvido, siguen dentro de mi y de mi experiencia vital, de mi cambio personal, cambio que no para todo el mundo ha sido positivo pues se desestabilizó el mundo que me rodeaba, en el que estaba tranquila aparentemente, segura y todo en "regla socialmente", levante los brazos, moví las alas y todo lo que estaba sujeto al suelo, aparentemente estable, en su sitio y en orden... se movilizó, se desestructuró, se hizo mobil, inestable y molesto para todo lo que se había depositado encima.

Ahora mi vida, ya no es segura, ni estable, ni inamovible, ahora realmente no se donde posar los pies, ni siento la comodidad y seguridad de antes, pero este vuelo de altura me proporciona nuevas sensaciones, en ocasiones vértigo, en ocasiones inseguridad, en ocasiones miedo a las alturas... pero también me ofrece nuevas sensaciones, nuevas aventuras, nuevas emociones.
Y aunque lleve años en silencio quizás por el susto de aquel cambio al que todavía no ser dar nombre, ni valorar, en el fondo de mi, se que es bueno, el tiempo lo dirá...
Gracias por compartir conmigo este reportaje que me ha vuelto a mover cosas dentro.
Muchas gracias. 
Pituca.